El hombre muere y la casa se queda vacía, pero los los vecinos escuchan ruidos extraños que proceden del sótano.

Cuando los dueños del perro Woody murieron, la familia decidió vender la casa donde habían vivido.

Pero la familia no quería a Woody así que lo dejaron solo en el sótano.

Durante un largo tiempo, Woody vivía en un lugar donde esconderse debajo de la casa – no se dio cuenta de que su amado dueño no iba a volver.

Afortunadamente había un vecino que se percato de lo que sucedía y llamo a la protectora de animales.

Mira  el vídeo a continuación:

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